martes, 28 de septiembre de 2021

El día del turista...

 Ayer fue el día del turista pero yo hago alusión hoy... Nunca es tarde decían en mi pueblo...


Y al salir de una hiper-tienda de " chinos " donde venden de todo, observo a un turista que está tomando el sol junto a su perro , en una de las hamacas que tienen en exposición en la tienda mencionada. En este mundo cada uno disfruta y vive la vida como quiere vivirla y Dios.. Dios en casa de todos...


Feliz día del turista, ayer, hoy y siempre ...

Y donde no existe el espacio ni el tiempo, comienza la cuenta atrás... 

sábado, 25 de septiembre de 2021

Fragmento del libro " Crónica del pájaro que da cuerda al mundo "

 Cuando sonó el teléfono, estaba en la cocina con una olla de espaguetis al fuego. Iba silbando la obertura de La gazza ladra, de Rossini, al compás de la radio, una emisión en FM. Una música idónea para cocer la pasta.

Al oír el teléfono, tuve la tentación de ignorarlo. Los espaguetis ya estaban casi listos y, además, en aquel preciso instante, Claudio Abbado conducía la orquesta filarmónica de Londres hacia el clímax musical. Sin embargo, qué remedio, bajé el gas, fui a la sala de estar y colgué el auricular. Pensé que podía tratarse de algún conocido que me llamaba para hablarme de un trabajo.

—Diez minutos, dame diez minutos —dijo sin preámbulos una mujer. Soy bastante bueno reconociendo las voces, y aquélla no la había oído nunca.

—Perdone, ¿por quién pregunta? —dije educadamente.

—Pues por ti. Con diez minutos tengo bastante, dame diez minutos. Y así podremos entendernos bien —contestó la mujer. Su voz era suave y profunda, indefinible.

—¿Entendernos?

—Sí, entendernos el uno al otro.

Alargué el cuello a través de la puerta y atisbé dentro de la cocina. Un vapor blanco se alzaba de la olla de espaguetis y Abbado seguía dirigiendo La gazza ladra.

—Lo siento, pero tengo una olla de espaguetis al fuego. ¿Puedes llamar más tarde?

—¿Espaguetis? —dijo la mujer con perplejidad—. ¿Espaguetis a las diez y media de la mañana?

—Eso no es de tu incumbencia. Como lo que quiero y a la hora que quiero —contesté un poco enojado.

—Sí, claro. Tienes razón —dijo la mujer con voz seca, inexpresiva. Un pequeño cambio de humor le había hecho variar completamente el tono de la voz—: Muy bien, de acuerdo. Te llamaré más tarde.

—Espera, un momento —dije de manera precipitada—. Si se trata de vender algo, por más que llames, será inútil. Estoy sin trabajo y no me sobra el dinero.

—Ya lo sé. No te preocupes.

—¿Que ya lo sabes? ¿Qué es lo que sabes?

—Que estás sin trabajo. Eso ya lo sé. Y ahora vete con tus preciosos espaguetis.

«Pero ¿tú de qué vas?», iba a decirle cuando colgó. Fue una manera de cortar muy brusca.

Permanecí unos instantes con el auricular en la mano, completamente desconcertado, mirándolo, pero me acordé de los espaguetis y volví a la cocina. Apagué el fuego y vacié la olla en el colador. Por culpa de la llamada ya no estaban al dente, pero no era tan grave.

¿Entendernos? Mientras me comía los espaguetis, reflexioné. ¿Entendernos el uno al otro en diez minutos? No comprendía qué había querido decir la mujer. Quizá se tratara de alguna broma. O quizá fuera una nueva técnica dé ventas. En cualquier caso, no era algo que me importara.

Pese a todo, tras volver al sofá de la sala de estar, mientras leía un libro prestado de la biblioteca lanzando miradas furtivas al teléfono, empezó a darme vueltas por la cabeza la frase que había dicho la mujer: «Podremos entendernos el uno al otro en diez minutos». En diez minutos, ¿cómo diablos se supone que podemos entendernos? Pensándolo bien, desde el principio la mujer había fijado claramente el tiempo en diez minutos. Y la mujer parecía convencida al limitar así el tiempo. Como si nueve minutos fueran demasiado cortos y once demasiado largos. Justo como los espaguetis al dente.

Reflexionando sobre esto, se me quitaron las ganas de leer. Decidí que lo mejor sería planchar camisas. Siempre lo hago cuando me siento confuso. Es una vieja costumbre. Mi método se descompone en un total de doce pasos. Primero el cuello (anverso) —primer paso—, y termino por el puño de la manga izquierda —el duodécimo—. Plancho siguiendo estrictamente el orden establecido mientras cuento los pasos uno a uno. Si no lo hago así, no me sale bien.

Planché tres camisas y, tras comprobar que no había arrugas, las colgué en una percha. Desenchufé la plancha y la guardé con la tabla en un armario empotrado. Tenía la cabeza bastante más despejada.

Decidí beber un vaso de agua y, cuando me disponía a ir a la cocina, volvió a sonar el teléfono. Dudé unos instantes, pero acabé descolgando el auricular. Si era aquella mujer la que llamaba, con decirle que ahora estaba planchando y cortar era suficiente.

Pero era Kumiko. El reloj marcaba las once y media.

—¿Estás bien? —dijo ella.

—Sí, muy bien —contesté yo.

—¿Qué estabas haciendo?

—Planchaba.

—¿Te ha pasado algo? —En su voz había una ligera nota de tensión. Ella sabe muy bien que, cuando me siento confuso, plancho.

—Nada. Simplemente he planchado unas camisas. No me pasa nada especial. —Me senté en la silla y me pasé a la mano izquierda el auricular que sostenía con la derecha.

—¿Qué pasa, quieres algo?

—¿Sabes escribir poesía?

—¿Poesía? —repetí asombrado ¿Poesía? ¿Qué querría decir con poesía?

—En la editorial de un conocido publican una revista literaria para chicas y están buscando a alguien que seleccione y corrija las poesías que envían las lectoras. Además, quieren que escriba cada mes una poesía corta para la portada. No pagan mal, tratándose de algo tan sencillo. Es un trabajillo de pocas horas, claro, pero si te fuera bien, quizá te podrían pasar otros trabajos de redacción...

—¿Algo sencillo? —dije—. ¡Espera un momento! Lo que yo estoy buscando es un trabajo que tenga que ver con las leyes. ¿De dónde diablos has sacado la idea esa de hacerme corregir poesías?

—Pero ¿no decías que escribías cuando ibas al instituto?

—Sí, ¡pero en un periódico! ¡En el periódico del instituto! Que tal clase había ganado el campeonato de fútbol, que el profesor de física se había caído por las escaleras y que lo habían ingresado..., chorradas por el estilo. Artículos de este tipo. No poesía. Poesía no sé escribir.

—Bueno, poesía, lo que es decir poesía... Las poesías que leen las niñas que van al instituto. No te digo que escribas poesías magníficas, de las que quedan para la historia de la literatura. Conque lo hagas a tu manera es suficiente. ¿Me entiendes, verdad?

—Ni a mi manera ni nada. No tengo ni idea de escribir poesía. Ni he escrito nunca, ni pienso empezar a hacerlo ahora —rehusé categóricamente. Es que no tengo ni la más remota idea de cómo se escribe una poesía.

—Vaya... —dijo mi esposa con pesar—. Pero ese trabajo que dices relacionado con las leyes es difícil de encontrar, ¿no?

—Hago correr la voz. Seguro que me dicen algo en cualquier momento. Y, si no funciona, ya pensaré en otra cosa.

jueves, 16 de septiembre de 2021

Va de rosa y tomates...

 Hoy tenía unos quehaceres previos pero en esta vida a veces hay que hacer una pausa o " kit kat " así que me he vestido de rosa, zapatillas, mochila y camiseta rosa y me he ido de compras al mercadillo. Y mientras esperaba en la frutería que me tocase mi turno, observaba cómo una señora compraba un melón de dimensiones y procedencia desconocida y según sus palabras se iba camino de Galicia. Buen lugar. He estado por decirle que si el melón de tales dimensiones cabía en su maleta, posiblemente yo también y un viaje a Galicia improvisado pues no estaría nada mal porque además no he estado nunca y alguna vez tendría que ser la primera... Y entre una cosa y otra, melones y frutas varias me he visto metida en medio de una conversación de dos mujeres rusas. Y no es que se acercaran a mi buscando nada, huían del sol porque ya debemos estar inmersos en el veranillo de San Miguel o de San Antonio, yo de santos no estoy puesta y aquí cada uno lo llama de una manera.

.. La espera fue merecedora pero ahora viene el dilema porque el señor frutero me ha preguntado que qué tomates quiero si de pera , ensalada o tomate rosa... No sabía que existiese esta variedad de tomate y lo cierto es que hoy tal y como voy conjuntada me hubieran quedado bien los tomates pero pensándolo mejor... Tanto rosa lo mismo empalaga demasiado... Lo dejamos para otra ocasión porque seguramente esos tomates están exquisitos y como decía aquel antiguo dicho " En la variedad está el gusto " Así es.
... Y sí, con tomates o sin ellos... La música continua...

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Los delfines

 .. Cuando hace tiempo que no haces algo parece hasta que te guste. Pero también puede ser que yo sea algo rara y esto nunca lo descarto. Con tanto afán he cogido la tarea en cuestión que no sé cuantas horas me he pasado limpiando un apartamento. Al introducir el aspirador por uno de los los lugares más intrínsecos de la casa , he encontrado una barra de maquillaje. Quien sabe, lo mismo la propietaria de dicho objeto fue una de una de las candidatas a misses en la época en que se celebraba en Marina D'or el certamen o certámenes de miss Universo- o mises varios@. Cualquier cosa es posible en este mundo de posibilidades infinitas ...

Al salir a la terraza a sentir por unos instantes la brisa , el aroma y el color del mar, las olas, en su feliz ir y venir, asemejaban unos delfines bailando al son de la música . La imaginación es infinita al igual que el mar , el tiempo y muchas otras cosas más..
Y sí, los delfines bailan y la música...La música continua



martes, 7 de septiembre de 2021

Un días mas


 ... Y me voy en mi coche y con mi música a hacer gestiones varias. Cuando llego al lugar correspondiente, mi vista se centra en un camión de bomberos aparcado en un lugar donde aparentemente fuegos no hay. Pero quien sabe, fuegos puede haber de muchos estilos. En la parte trasera del camión, besando un pedestal, veo que hay un bote de gel hidroalcohólico. Hoy en día puedes encontrar botes de este tipo en los lugares menos insospechados... Cuando termino de hacer lo que he ido a hacer y nunca mejor dicho, me voy de compras a mi super preferido. Y me abstengo de decir su nombre, cada uno que saque sus propias conclusiones, solamente decir que no es catalán, ni francés ni es Mercadona...

Una vez en el super me dirijo a la sección de frutería en busca del ansiado melón. El ritual del melón no forma parte del inicio de ninguna dieta concreta, simplemente me apetecía. Y en las mismas circunstancias que yo, había una segunda señora y posteriormente una tercera. Hemos cogido los melones, cada una el suyo y nos hemos dirigido cada una también a sus destinos correspondientes; yo en busca del coche ubicado en el "sub-sótano" del parking.
Y para terminar... de momento, por hoy, al dirigirme a dejar la cesta en el lugar correspondiente, me he percatado de la ubicación de la llave de apertura del ascensor para casos de emergencias, enganchada estratégicamente, o no, en una papelera. Como diría mi abuela, que por cierto hoy hubiera cumplido años y este escrito se lo dedico a ella; " Nunca te acostarás sin saber una cosa más " , pues así sea siempre".
Y donde no existe ni el espacio ni el tiempo, la música sonaba demasiado fuerte pero ahora está en la sintonía perfecta.
Feliz martes

lunes, 6 de septiembre de 2021

y El tiempo ni se crea ni se destruye.. Solo se transforma

 " El tiempo ni se crea ni se destruye.. Sólo se transforma " ... Quedan pocos días para el inicio de nuevos proyectos, retos .. desafíos.... Y mientras el tiempo ( clima) juega un poco con nosotros para hacernos más ameno el momento; la gente va y viene; la gente viene y va. 


... Y la música continúa ...






Las torrijas

  Me desperté repentinamente, miré la hora en el móvil, me giré la miré a ella y vi que aún dormía. Me levanté sigilosamente pero“ mis sigil...