miércoles, 29 de abril de 2020

La primavera la sangre altera




Es una gran satisfacción , en esta antología hay un relato mío. Está
dentro de la categoría de " Seleccionados " .




Libro resultante del Concurso Internacional "La primavera la sangre altera VI". En esta antología aparecen Ganador, Finalistas y Seleccionados del concurso.

Editorial: Diversidad literaria

tic tac, tic tac


Esta entrada se la dedico a Coffee Time, una cafetería exquisita, excelente, mágica... Te quedas sin adjetivos. Está en Oropesa del Mar. Anímate Leyla que ya queda menos para que pase el nubarrón y la tormenta completa. Así que lo dicho ánimo y que a pesar de tanta incertidumbre, sé que está muy cercano el momento de " reinaugurar tu local ". Esto es como volver a nacer...  Y recuerda poner en nuestro rincón de pensar un cartel  de " Reservado " y que si tenemos que guardar los espacios, pues lo haremos , no quepa la menor duda. A pesar de las distancias motivadas por el confinamiento y la mía propia, siempre recordaré vuestro local renovado como el sitio donde pude conseguir mis mejores momentos de inspiración y conexión especial para lanzarme a mi pasión de siempre; la escritura. Y esto permanecerá eternamente  en mi corazón. Feliz día y feliz vida.

Nota : ( La foto no es oficial de la cafetería ) pero me ha gustado compartirla con vosotros porque dice muchas cosas... Cada uno puede hacer sus reflexiones. Imaginación al poder ...

Somos lo que hacemos día tras día...

Somos lo que hacemos día tras día. La experiencia no es un acto sino un hábito "

Dijo Aristóteles

martes, 28 de abril de 2020

El tripe filtro de Sócrates




El triple filtro de Sócrates

En la antigua Grecia (469 – 399 AC), Sócrates era un maestro reconocido por su sabiduría. Un día, el gran filósofo se encontró con un conocido, que le dijo muy excitado:
– “Sócrates, ¿sabes lo que acabo de oír de uno de tus alumnos?”

– “Un momento” respondió Sócrates. “Antes de decirme nada me gustaría que pasaras una pequeña prueba.

Se llama la prueba del triple filtro”.?

¿Estás completamente seguro que lo que vas a decirme es cierto?”

– “No, me acabo de enterar y…”?

– “Bien”, dijo Sócrates. “Así que no sabes si es cierto lo que quieres contarme. Veamos el segundo filtro, que es el de la Bondad. ¿Quieres contarme algo bueno de mi alumno?”

– “No. Todo lo contrario…”?
– “Con que” le interrumpió Sócrates, “quieres contarme algo malo de él, que no sabes siquiera si es cierto.
Aún puedes pasar la prueba, pues queda un tercer filtro: el filtro de la Utilidad. ¿Me va a ser útil esto que me quieres contar de mi alumno?”
– “No. No mucho.”?
– “Por lo tanto” concluyó Sócrates, “si lo que quieres contarme puede no ser cierto, no es bueno, ni es útil, ¿para qué contarlo?”.

lunes, 27 de abril de 2020

"-¿Pero tú me amas?— Preguntó Alicia.
-¡No, no te amo!— Respondió el Conejo Blanco.
Alicia arrugó la frente y comenzó a frotarse las manos, como hacía siempre cuando se sentía herida.
-¿Lo ves?— Dijo el Conejo Blanco.
Ahora te estarás preguntando qué te hace tan imperfecta, qué has hecho mal para que no consiga amarte al menos un poco.
Y es por eso mismo que no puedo amarte.
No siempre te amarán Alicia, habrá días en los cuales estarán cansados, enojados con la vida, con la cabeza en las nubes y te lastimarán.
Porque la gente es así, siempre acaba pisoteando los sentimientos de los demás, a veces por descuido, incomprensiones o conflictos con sí mismos.
Y si no te amas al menos un poco, si no creas una coraza de amor propio y felicidad alrededor de tu corazón, los débiles dardos de la gente se harán letales y te destruirán.
La primera vez que te vi hice un pacto conmigo mismo : "¡Evitaré amarte hasta que no hayas aprendido a amarte a ti misma!"
Por eso, Alicia, no, no te amo."
- Atribuido a Lewis Carroll
Hoy me he sentido como Proust cuando escribió su obra " En busca del tiempo perdido " desde su cama. Solo que yo no me he quedado en la cama porque me sintiese mal sino porque he encontrado la postura y me he imaginado que estaba en el año 1908 aproximadamente... Seguiremos pensando en positivo, mientras el resto del mundo se debate , en poder salir o no. Yo continúo con lo mío porque no es cuestión de perder horas que el tiempo es muy valioso para todo y para todos. Y aprovechamos para felicitar a las Montserrats, hoy es su santo. Posiblemente no me lean pero igualmente se den  por aludidas.Y  hablando de Montse, mi ex-vecina , me ha pedido que le corrigiera una carta. Es un honor para mí. Y otro chico , adolescente ya,  el hijo de una persona que fue pareja mía , también me ha pedido le escriba un texto de mis vivencias con él para introducir en una autobiografía. Es muy bonito todo la verdad. Estoy sumamente emocionada, no tengo más palabras. Y la vida sigue porque... no puede ser de otra manera. Feliz tarde de Lunes, hoy, lluvioso.

viernes, 24 de abril de 2020

hoy no está el día nublado

Hoy no está el día nublado y no sé que me pasa que yo quería que lo estuviera. Debo ser diferente del mundo, cuando todos quieren sol y playa yo quiero ver caer la lluvia a través de mi ventana. Y soy feliz así a pesar de aquellos que dicen que los días de lluvia son tristes. En estos días de reflexión personal que es como yo los llamo, estoy aprendiendo muchas cosas, y más que me faltan , una de ellas que me gusta poco el sol. Quien no se conforma es porque no quiere. Y a mi perro lo contrario, he abierto la puerta del patio y ha salido fugaz para " tirarse " a tomar el sol. Hay momentos para todos y para todo. Y mientras se enfría un poco la pasta yo estoy aquí, preparándome para mi clase de catalán online a una chica de marruecos. Y quien se aburre es porque quiere claro está.
Feliz viernes y Feliz vida !! El ánimo siempre arriba !!

Hoy me quedo con unas palabras que han dicho en una charla a la que he asistido " online " organizada por cámara de Castellón que decían así:

...Alguien le preguntó, en estos momentos eres Feliz ? y respondió , mira yo me quedo con el día a día, hago una reflexión de todas las cosas que me suceden alegres en el día, hablar con mi madre por teléfono, disfrutar con mis hijos, etc, y miro las que no son tan alegres, hago la resta y , siempre, son mayores las cosas alegres que las que no son muy alegres que evidentemente, las hay. Esta es mi felicidad.

Y aquí una bonita imagen, ni lo uno ni lo otro, el sol y la lluvia se quieren...

jueves, 23 de abril de 2020

Tres sombreros de copa

Y de pronto, sin proponérmelo, sin la menor dificultad, había escrito una obra rarísima, casi de vanguardia, que no solo desconcertaba a la gente sino que sembraba el terror en los que la leían. Yo era, por tanto, como ese huevo de pato que incuba la gallina y que, después, junto a los pollitos, se encuentra extraño y forastero y con una manera de hablar distinta. A mí no me entendía nadie y, sin embargo, yo entendía a todos. Y mi manera de hablar me parecía perfectamente comprensible.


Tres sombreros de copa ( Miguel Mihura ) 

martes, 21 de abril de 2020

y continúa la lluvia...

Hoy continúa la lluvia y me encanta. Con o sin lluvia se respira muy buen ambiente. Si el perro duerme, todo está tranquilo. Y sí, el perro duerme. Esta mañana mientras hablaba con una muy buena amiga , de repente he escuchado un portazo. La puerta del lavabo pequeño se ha cerrado sola. No pasa nada, esto era por darle un poco de vida a mi blog pero lo cierto es que miedo no he tenido en absoluto. También hay que añadir que la puerta del mencionado lavabo no es posible que se cierre sin más si es que no hay corrientes u otros.. Y no , no había cerré todas las ventanas meticulosamente para que a mi perro no le de la corriente y se enfríe. ¿Misterios ? Todos. Bueno pues en este caso las leyes de la física fallaron y no es necesario ir a buscar los porqués. Me ha venido a la mente lo siguiente: el cartel que hay en la NASA que dice así : 

El vuelo de las abejas «según» la NASA
“Aerodinámicamente el cuerpo de una abeja no está hecho para volar, lo bueno es que la abeja no lo sabe”. Enunciado que supuestamente podemos encontrar en un cartel de la NASA. Aunque hemos de aclarar, que no encontramos la fuente de esta afirmación.
Según las leyes de la física, una abeja físicamente no puede volar, en cada principio aerodinámico, se especifica que sus alas son muy pequeña para conservar en el aíre su enorme y desproporcionado cuerpo.
Con esto podemos decir, que solo la naturaleza es capaz de «romper» las leyes de la física. En el vuelo de la abeja, no percibe la física, ellas vuelan de todas formas. Eso es lo que todos debemos hacer volar, y prevalecer, en cada instante, y ante cualquier dificultad.
__________________________________________________________________
Pues lo dicho a continuar con el día que estoy convencida que hoy, promete. Besos infinitos.

lunes, 20 de abril de 2020

Menú del día...

Ayer me acordaba de una receta que me llamó especialmente la atención: pollo a la plancha, espinacas y arroz. Muy sano y digestivo la verdad. La primera vez que descubrí este plato fue en la cafetería del Real Club de Polo de Barcelona y lo cierto es que por sencilla que parezca se la he copiado porque la mezcla de las tres cosas, me encanta. Por ser ligera, por los nutrientes y el sabor en sí. Para gustos, decía un antiguo dicho, " colores " , pues eso mismo digo yo . Y continuamos nuestro día pensando siempre que cada día es maravilloso y damos las gracias a la vida por todo lo que tenemos. Espinacas, arroz.. y si son patatas, lo mismo, bienvenidas sean también.


Feliz semana !


sábado, 18 de abril de 2020

Fragmento de " Los mandarines " de Simone de Beauvoir







Enrique lanzó una última mirada hacia el cielo: un cristal negro. Mil aviones desgarrando ese silencio, era difícil de imaginar; sin embargo, las palabras se entrechocaban en su cabeza con ruido triunfal: ofensiva detenida, derrota alemana, voy a poder partir. Al llegar a la esquina dobló. Las calles olerían a aceite ya azahares, la gente conversaría en las terrazas iluminadas y él tomaría café auténtico al son de las guitarras. Sus ojos, sus manos, su piel tenían hambre; ¡qué largo ayuno! Subió lentamente la escalera iluminada. — ¡Por fin! —Paula lo oprimió como si lo hubiera recobrado después de largos peligros; por encima del hombro de ella, él miró el árbol de Navidad reflejado al infinito por los grandes espejos; la mesa estaba cubierta de platos, de vasos, de botellas; ramas de muérdago y de acebo yacían amontonadas al pie de un escabel; él se desprendió de ella y tiró su gabán sobre el sofá. — ¿Has oído la radio? Hay buenas noticias. —Ah, pronto, cuéntame. —Ella nunca escuchaba la radio; sólo de boca de él quería oír las noticias. — ¿No has notado cómo está de clara la noche? Se habla de mil aviones en la retaguardia de von Rundstedt. — ¡Díos mío! Entonces no volverán. —Nunca se trató de que volvieran. Para ser sincero, esa idea también había cruzado por su mente. Paula sonrió misteriosamente: —Yo había tomado mis precauciones. — ¿Qué precauciones? —En el sótano, al fondo, hay una piecita; le pedí a la portera que la vaciara; te hubieras escondido ahí. —No debiste hablar de eso con la portera; así se crean los pánicos. Ella apretaba con la mano izquierda los flecos de su chal como si estuviera protegiéndose el corazón. —Te hubieran fusilado —dijo—. Todas las noches los oigo: golpean, abro, los veo. Inmóvil, los ojos entreabiertos, parecía verdaderamente oír voces. —No ocurrirá —dijo Enrique alegremente. Ella abrió los ojos y dejó caer las manos. — ¿La guerra ha terminado realmente? —Ya falta poco. —Enrique instaló el escabel bajo la gruesa viga que cruzaba el cielorraso.— ¿Quieres que te ayude? —Los Dubreuilh van avenir a ayudarme. — ¿Por qué esperarlos? Tomó el martillo; Paula puso su mano sobre el brazo de él: — ¿No trabajas? — Esta noche no. —Todas las noches dices lo mismo. Ya hace más de un año que no escribes nada. —No te inquietes: tengo ganas de escribir. —Ese diario te toma demasiado tiempo; mira la hora en que vuelves. Estoy segura de que no has comido nada; ¿no tienes hambre? —Por el momento, no. — ¿No estás cansado?   —Pero, no...






viernes, 17 de abril de 2020

Grandes momentos ...



Hoy llegaron a mi mente recuerdos muy gratificantes de uno de los muchos y muchos momentos importantes en mi vida:

 La primera vez que me presenté a una maratón literaria.

 Lo que no recuerdo es si era verano o invierno... o tal vez primavera... Pero eso es lo de menor importancia, la verdad. Lo que sí sé es que me levanté con una energía como si hubiera vuelto a nacer . Con una ilusión como aquella niña de un cuento que acompañada de su mascota hubiesen encontrado un tesoro de incalculable valor...


Llevaba algunas ideas escritas en mi mente pero estaba segura que , en el momento preciso , lo fundamental era la concentración y dejarse llevar. Y así fue. Prácticamente, indescriptible . 

Había muchos participantes en la sala pero no tuve ningún miedo, al contrario, me sentí con tanta fuerza como si de tal heroína se tratase. Imparable. Y pasé la primera selección, y la segunda y una tercera.. Quedé , junto con otros participantes, semifinalista, un orgullo para mí. El orgullo de , conseguir ser yo y exclusivamente, yo.

Y la vida continúa ...

 Como dijo el gran Victor Hugo : El alma tiene ilusiones,como el pájaro alas; eso es lo que la sostiene. 


martes, 14 de abril de 2020

La fábula de la rana sorda- El poder de la palabra

“La fábula de la rana sorda” o “El poder de la palabra” (  Hsien-Sheng Liang ) 
Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo.
Cuando vieron cuan hondo era el hoyo, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.
Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles.
Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Ella se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible.
Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenia caso seguir luchando. Pero la rana saltó cada vez con más fuerzas hasta que finalmente logró salir del hoyo.
Cuando salió, las otras ranas le dijeron:”nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos”.
La rana les explicó que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo.


(Ilustración por CAROLINA SAINT-LAWRENCE CASTRO)
Extraído de: http://metafisica.com/el-poder-de-la-palabra/

lunes, 13 de abril de 2020

Arcoiris Azul


Se hizo la oscuridad
Caminos polvorientos
Luna en silencio
Sus ojos brillan iluminados por el fuego
Unas manos temblorosas remueven las cenizas del suelo
! Despierta ¡
Su hijo grita
Despierta mamá,  tú estás viva
Y se dan la mano y juntos caminan
Con paso firme y camino infinito.
Porque no hay nada como el amor de una madre
Ni como el amor de un hijo
Porque la vida es un circo
Con payasos, norias, trapecistas, tramoyistas, magos
Y equilibristas
En el circo de la vida estamos todos
Con careta de payaso o con cara de mimo
Agita tu varita mágica
Siempre tú, no está solo
Siempre contigo
Y un arcoíris azul iluminó el planeta entero


domingo, 12 de abril de 2020

y después de ver series y + series...

Después de ver no se cuantas series de temática diversa en posiciones distintas; de lado , de costado, semi´-frontal o en oblicuo ; en V. O subtitulada en inglés y subtítulos en inglés también; he decido hacer una pausa en plan.. Series en Cuarentena y continuamos para bingo.

Y es que entre " tal y pascual " he hecho cualquier cosa excepto las que me había propuesto a principios de año y esto no es viable ni posible.
Habrá que correr un tupido " vuelo " y sin volar muy alto porque después la caída puede ser peor , seguir con lo que corresponda. Aún no puedo entender la gente que se " traga " a diario programas del estilo " Sálvame no se cuantos que no puedo más con mi vida " . Incomprensible. Prefiero coger flores en el campo o en su defecto si es que al campo no se puede ir, tirar los dados hacia arriba y cogerlos al vuelo. Más entretenido parece.Y si es que pierdes los dados pues mientras los buscas también ves pasar las horas. ¿ Qué no te motiva esa actividad ? Siempre puedes pensar en otra . Y en lo que piensas y no piensas las horas pasan y los días, también. Otra opción si es que esta vida te resulta demasiado aburrida es pedirte ser perro para la siguiente. Y quien dice perro dice mascota de cualquier tipo. Serpiente me gusta... Interesante propuesta. Pero cuidado, puede tener diversas acepciones el bicho en cuestión. Para ello lo importante será elegir bien los atributos de la serpiente para así después no llevarse sorpresas. FELIZ VIDA.

viernes, 10 de abril de 2020

Catherine “Kitty” O’Meara


An people stayed at home
And read books
And listened
And they rested
And did exercices
And mad art and played
And learned new ways of being
And stopped and listened
More deeply
Someone meditated, someone prayed
Someone met their shadow
And people began to think differently
And people healed.
And in the absence of people who
lived in ignorance ways
Dangerous, meaningless and heartless,
The eart also began to heal
And when the danger ended and
people found themselves 
They grieved for the dead 
And made new choices
And dreamed of new visions
And created new ways of living
And completely healed the eart
Just as they were healed



Carrusel

Carrusel o tiovivo. Siempre me llamaron mucho la atención a pesar de que me maree dar vueltas, Ahora y antes..Pero si que me gustaba observarlos cuando era pequeña y llevar mi imaginación a otros lugares ... También me hace recordar la típica película mala que resulta que los padres están hiper felices porque su hijo está disfrutando de la atracción mientras se come el típico algodón de azúcar rosa. Hasta que el niño deja de estar y el algodón sigue dando vueltas.. " Dramón al canto "  ... pero tranquilos, esto solo era un inciso no he querido darle ningún aspecto macabro a dicha atracción sino todo lo contrario. 

Que tierno era todo antes , mucho más que ahora. Hoy en día los niños ya están acostumbrados desde bien pequeños a visitar grandes parques de atracciones con infinidad de lugares para distraer su mente e incluso terminar aborreciendo y discutir la familia entera. - El padre se dirige a la madre o viceversa- te lo dije, estaríamos cansados, te dolería la cabeza, el niño vomitaría ...etc,etc . Y posiblemente sea que , tantas horas en el parque, añadido al atracón de sol, más los dulces, las coca-colas, las palomitas , una hamburguesa... Como para contarlo. Entiendo que cuando aparezca la famosa momia de la película " Tadeo Jones " pienses que la próxima vez en lugar de ir con toda la familia al parque mejor te disfrazas de momia y seguramente pasas mejor el día ... Y si no , en el " castillo encantado " embrujado o como quiera que se llame ahora. Hace tantos años no he estado que posiblemente ya ni exista. Hoy por hoy, ya no hace falta ir a esos sitios para pasar miedo. Pero pensándolo bien ¿ Y para qué ? 



jueves, 9 de abril de 2020

Una apuesta ( Cuento de Anton Chejov)

Era una oscura noche de otoño. El viejo banquero caminaba en su despacho, de un rincón a otro, recordando una recepción que había dado quince años antes, en otoño. Asistieron a esta velada muchas personas inteligentes y se oyeron conversaciones interesantes. Entre otros temas se habló de la pena de muerte. La mayoría de los visitantes, entre los cuales hubo no pocos hombres de ciencia y periodistas, tenían al respecto una opinión negativa. Encontraban ese modo de castigo como anticuado, inservible para los estados cristianos e inmoral. Algunos opinaban que la pena de muerte debería reemplazarse en todas partes por la reclusión perpetua.
-No estoy de acuerdo -dijo el dueño de la casa-. No he probado la ejecución ni la reclusión perpetua, pero si se puede juzgar a priori, la pena de muerte, a mi juicio, es más moral y humana que la reclusión. La ejecución mata de golpe, mientras que la reclusión vitalicia lo hace lentamente. ¿Cuál de los verdugos es más humano? ¿El que lo mata a usted en pocos minutos o el que le quita la vida durante muchos años?
-Uno y otro son igualmente inmorales -observó alguien- porque persiguen el mismo propósito: quitar la vida. El Estado no es Dios. No tiene derecho a quitar algo que no podría devolver si quisiera hacerlo.
Entre los invitados se encontraba un joven jurista, de unos veinticinco años. Al preguntársele su opinión, contestó:
-Tanto la pena de muerte como la reclusión perpetua son igualmente inmorales, pero si me ofrecieran elegir entre la ejecución y la prisión, yo, naturalmente, optaría por la segunda. Vivir de alguna manera es mejor que de ninguna.
Se suscitó una animada discusión. El banquero, por aquel entonces más joven y más nervioso, de repente dio un puñetazo en la mesa y le gritó al joven jurista:
-¡No es cierto! Apuesto dos millones a que usted no aguantaría en la prisión ni cinco años.
-Si usted habla en serio -respondió el jurista- apuesto a que aguantaría no cinco sino quince años.
-¿Quince? ¡Está bien! -exclamó el banquero-. Señores, pongo dos millones.
-De acuerdo. Usted pone los millones y yo pongo mi libertad -dijo el jurista.
¡Y esta feroz y absurda apuesta fue concertada! El banquero, que entonces ni conocía la cuenta exacta de sus millones, mimado por la suerte y despreocupado, estaba entusiasmado por la apuesta. Durante la cena bromeaba a costa del jurista y le decía:
-Piénselo bien, joven, mientras no sea tarde. Para mí dos millones no son nada, pero usted se arriesga a perder los tres o cuatro mejores años de su vida. Y digo tres o cuatro porque más de eso usted no va a soportar. No olvide tampoco, desdichado, que una reclusión voluntaria resulta más penosa que la obligatoria. La idea de que en cualquier momento usted tiene derecho a salir en libertad le envenenará la existencia en su prisión. ¡Tengo lástima de usted!
Y ahora el banquero, caminando de un rincón a otro, recordaba todo aquello y se preguntaba a sí mismo:
-¿Para qué esta apuesta? ¿Qué provecho hay en haber perdido el jurista quince años de su vida y en tirar yo dos millones de rublos? ¿Puede ello demostrar a la gente que la pena de muerte es peor o mejor que la reclusión perpetua? No y no. Es un dislate, un absurdo. Por mi parte ha sido el capricho de un hombre satisfecho y por parte del jurista, una simple avidez por el dinero…
Y él se puso a recordar lo que había ocurrido después de la velada descripta. Se decidió que el jurista cumpliera su reclusión bajo severa vigilancia, en una de las casitas construidas en el jardín del banquero. Se convino que durante quince años sería privado del derecho de traspasar el umbral de la casa, ver a la gente, escuchar voces humanas, recibir cartas y diarios. Se le permitía tener un instrumento musical, leer libros, escribir cartas, tomar vino y fumar. Con el mundo exterior, según el convenio, no podría relacionarse de otra manera que en silencio, a través de una ventanilla arreglada para este propósito. Mediante una esquela podría solicitar todo lo necesario, los libros, la música, el vino, etc., todo lo cual recibiría, en cualquier cantidad, únicamente por la ventanilla. El convenio preveía todos los detalles que conferían al recluido la condición de estrictamente incomunicado y le obligaba a permanecer en la casa quince años justos, a partir de las doce horas del catorce de noviembre de 1870 hasta las doce horas del catorce de noviembre de 1885. La menor tentativa de infringir estas condiciones por parte del jurista, aunque fuera dos minutos antes del plazo, liberaba al banquero de la obligación de pagarle los dos millones.
En su primer año de reclusión el jurista, por cuanto se podía juzgar a través de sus breves notas, sufrió mucho a causa de la soledad y el tedio. En su casita se oían constantemente los sonidos del piano. El vino y el tabaco fueron rechazados por él. El vino, escribía, provoca los deseos, y los deseos son los primeros enemigos del recluido; además, no hay cosa más aburrida que beber un buen vino y no ver nada. En cuanto al tabaco, vicia el aire de la habitación. En el primer año se le enviaba al jurista libros de contenido preferentemente fácil: novelas con complicada intriga amorosa, cuentos policiales y fantásticos, comedias, etc.
En el segundo año ya dejó de oírse la música en la casita y el jurista sólo pedía en sus notas libros de autores clásicos. En el quinto año se volvió a oír la música y el prisionero solicitó vino. Los que lo observaban por la ventanilla relataban que durante todo ese año no hacía sino comer, beber, quedarse en cama bostezando y conversar malhumorado consigo mismo. No leyó más libros. A veces, de noche, se ponía a escribir durante largo rato y a la madrugada hacía pedazos todo lo escrito. Más de una vez se le oyó llorar.
En la segunda mitad del sexto año el recluido se abocó con ahínco al estudio de los idiomas, la filosofa y la historia. Acometió estas ciencias con tanta avidez que el banquero apenas alcanzaba a pedir libros para él. En el lapso de cuatro años fueron solicitados por correo, a su pedido, cerca de seiscientos volúmenes. En este período el banquero recibió de su prisionero una carta que decía así: «Mi querido carcelero: Le escribo estas líneas en seis idiomas. Muéstrelas a personas entendidas. Que las lean. Si no encuentran ni un solo error, le ruego hagan disparar una escopeta en el jardín. Este disparo me dirá que mis esfuerzos no se perdieron en vano. Los genios de todos los tiempos y países hablan en distintas lenguas, pero arde en ellos la misma llama. ¡Oh, si usted supiera qué dicha sublime experimento ahora en mi alma porque puedo comprenderlos!». El deseo del recluido fue cumplido. El banquero mandó disparar la escopeta en el jardín dos veces.
A partir del décimo año el jurista permanecía sentado a la mesa, inmóvil, y sólo leía el Evangelio. Al banquero le pareció extraño que el hombre que en cuatro años había vencido seiscientos tomos difíciles, hubiera gastado cerca de un año en la lectura de un libro no muy grueso y de fácil comprensión. Al Evangelio lo sustituyeron luego la historia de las religiones y la teología.
En los dos últimos años de reclusión, el prisionero leyó una extraordinaria cantidad de libros, sin ninguna selección. Ora se dedicaba a las ciencias naturales, ora pedía obras de Byron o Shakespeare. En sus notas solicitaba a veces, al mismo tiempo, un libro de química, un manual de medicina, una novela y un tratado de filosofía o teología. Sus lecturas daban la impresión de que el hombre nadase en un mar entre los fragmentos de un buque y, tratando de salvar la vida, se aferraba desesperadamente ya a uno ya a otro de ellos.
II
El viejo banquero recordaba todo eso, pensando: «Mañana a las doce horas él obtendrá su libertad.  Según las condiciones, tendré que pagarle los dos millones. Y si le pago, está todo perdido: estoy arruinado definitivamente…».
Quince años antes no sabía cuántos millones tenía, mientras que ahora le daba miedo preguntarse ¿qué era lo que más tenía: dinero o deudas? El imprudente juego en la Bolsa, las especulaciones arriesgadas y el acaloramiento, del cual no pudo desprenderse ni siquiera en la vejez, poco a poco fueron debilitando sus negocios y el osado, seguro y orgulloso ricachón se transformó en un banquero de segunda clase, que temblaba con cada alza o baja de valores.
-¡Maldita apuesta! -farfullaba el viejo, agarrándose la cabeza-. ¿Por qué no habrá muerto este hombre? Sólo tiene cuarenta años. Me quitará lo último que tengo, se casará, disfrutará de la vida, jugará en la Bolsa y yo, como un mendigo, lo miraré con envidia y todos los días le oiré decir siempre lo mismo: «Le debo a usted la felicidad de mi vida, permítame que le ayude». ¡No, esto es demasiado! ¡La única salvación de la bancarrota y del oprobio está en la muerte de este hombre!
Dieron las tres. El banquero aguzó el oído: todos dormían en la casa y sólo se oía el rumor de los helados árboles detrás de las ventanas. Tratando de no hacer ningún ruido, sacó de la caja fuerte la llave de la puerta que no se abría durante quince años, se puso el abrigo y salió de la casa.
El jardín estaba oscuro y frío. Llovía. Un viento húmedo y penetrante paseaba aullando por todo el jardín y no dejaba en paz a los árboles. El banquero esforzó la vista, pero no veía ni la tierra, ni las blancas estatuas, ni la casita, ni los árboles. Se acercó entonces al lugar donde se hallaba la casita y llamó dos veces al sereno. No hubo respuesta. Por lo visto, el sereno, huyendo del mal tiempo, se refugió en la cocina o en el invernadero y se quedó dormido.
«Si soy capaz de llevar adelante mi propósito -pensó el viejo- la sospecha recaerá antes que en nadie sobre el sereno.»
En la oscuridad tanteó los escalones y la puerta y entró en el vestíbulo de la casita; luego penetró a tientas en el pequeño pasillo y encendió un fósforo. Allí no había nadie. Vio una cama sin hacer y una oscura estufa de hierro en un rincón. Los sellos en la puerta que conducía al cuarto del recluido estaban intactos.
Cuando la cerilla se había apagado, el viejo, temblando de emoción, miró por la ventanilla.
La opaca luz de una vela apenas iluminaba la habitación del recluido. Éste estaba sentado junto a la mesa. Sólo se veían su espalda, sus cabellos y sus manos. Sobre la mesa, en dos sillones y sobre la alfombra, junto a la mesa, había libros abiertos.
Transcurrieron cinco minutos y el prisionero no se movió ni una sola vez. La reclusión de quince años le había enseñado a permanecer inmóvil. El banquero golpeó con el dedo en la ventanilla, pero el recluido no hizo ningún movimiento. Entonces el banquero arrancó cuidadosamente los sellos de la puerta e introdujo la llave en la cerradura. Se oyó un ruido áspero y el rechinar de la puerta. El banquero esperaba el grito de sorpresa y los pasos, pero al cabo de tres minutos el silencio detrás de la puerta seguía inalterable. Decidió entonces entrar en la habitación.
Junto a la mesa estaba sentado, inmóvil, un hombre que no parecía una persona común. Era un esqueleto, cubierto con piel, con largos bucles femeninos y enmarañada barba. El color de su cara era amarillo, con un matiz terroso; tenía las mejillas hundidas, espalda larga y estrecha, y la mano que sostenía su melenuda cabeza era tan delgada que daba miedo mirarla. Sus cabellos ya estaban salpicados por las canas, y a juzgar por su cara, avejentada y demacrada, nadie creería que sólo tenía cuarenta años. Dormía… Delante de su inclinada cabeza, se veía sobre el escritorio una hoja de papel, en la cual había unas líneas escritas con letra menuda.
«¡Miserable! -pensó el banquero-. Duerme y, probablemente, sueña con los millones. Pero si yo levanto este semicadáver, lo arrojo sobre la cama y lo aprieto un poco con la almohada, el más minucioso peritaje no encontrará signos de una muerte violenta. Pero leamos primero estas líneas…».
El banquero tomó la hoja y leyó lo siguiente: «Mañana, a las doce horas del día, recupero la libertad y el derecho de comunicarme con la gente. Pero antes de abandonar esta habitación y ver el sol, considero necesario decirle algunas palabras. Con la conciencia tranquila y ante Dios que me está viendo, declaro que yo desprecio la libertad, la vida, la salud y todo lo que en sus libros se denomina bienes del mundo.
»Durante quince años estudié atentamente la vida terrenal. Es verdad, yo no veía la tierra ni la gente, pero en los libros bebía vinos aromáticos, cantaba canciones, en los bosques cazaba ciervos y jabalíes, amaba mujeres… Beldades, leves como una nube, creadas por la magia de sus poetas geniales, me visitaban de noche y me susurraban cuentos maravillosos que embriagaban mi cabeza. En sus libros escalaba las cimas del Elbruz y del Monte Blanco y desde allí veía salir el sol por la mañana mientras al anochecer lo veía derramar el oro purpurino sobre el cielo, el océano, las montañas; veía verdes bosques, prados, ríos, lagos, ciudades; oía el canto de las sirenas y el son de las flautas de los pastores; tocaba las alas de los bellos demonios que descendían para hablar conmigo acerca de Dios… En sus libros me arrojaba en insondables abismos, hacía milagros, incendiaba ciudades, profesaba nuevas religiones, conquistaba imperios enteros…
»Sus libros me dieron la sabiduría. Todo lo que a través de los siglos iba creando el infatigable pensamiento humano está comprimido cual una bola dentro de mi cráneo. Sé que soy más inteligente que todos vosotros.
»Y yo desprecio sus libros, desprecio todos los bienes del mundo y la sabiduría. Todo es miserable, perecedero, fantasmal y engañoso como la fatal morgana. Qué importa que sean orgullosos, sabios y bellos, si la muerte los borrará de la faz de la tierra junto con las ratas, mientras que sus descendientes, la historia, la inmortalidad de sus genios se congelarán o se quemarán junto con el globo terráqueo.
»Ustedes han enloquecido y marchan por un camino falso. Toman la mentira por la verdad, y la fealdad por la belleza. Se quedarían sorprendidos si, en virtud de algunas circunstancias, sobre los manzanos y los naranjos, en lugar de los frutos, crecieran de golpe las ranas y los lagartos o si las rosas comenzaran a exhalar un olor a caballo transpirado; así me asombro por ustedes que han cambiado el cielo por la tierra. No quiero comprenderlos.
»Para mostrarles de hecho mi desprecio hacia todo lo que representa la vida de ustedes, rechazo los dos millones, con los cuales había soñado en otro tiempo, como si fueran un paraíso, y a los que desprecio ahora. Para privarme del derecho de cobrarlos, saldré de aquí cinco horas antes del plazo establecido y de esta manera violaré el convenio…».
Después de leer la hoja, el banquero la puso sobre la mesa, besó al extraño hombre en la cabeza y salió de la casita, llorando. En ningún momento de su vida, ni aún después de las fuertes pérdidas en la Bolsa, había sentido tanto desprecio por sí mismo como ahora. Al volver a su casa, se acostó enseguida, pero la emoción y las lágrimas no lo dejaron dormir durante un buen rato…
A la mañana siguiente llegaron corriendo los alarmados serenos y le comunicaron haber visto que el hombre de la casita bajó por la ventana al jardín, se encaminó hacia el portón y luego desapareció. Junto con los criados, el banquero se dirigió a la casita y comprobó la fuga del prisionero. Para no suscitar rumores superfluos, tomó de la mesa la hoja con la renuncia y, al regresar a casa, la guardó en la caja fuerte.
FIN

I'm different

Buenos días. Para unos jueves santo y para otros no porque creo recordar en Madrid si pero en Cataluña y Valencia no se celebra el jueves sino el lunes. ¿ Qué por qué ? Pues no tengo la menor idea pero no pasa nada, con fiestas o sin ellas yo " no me he saltado el confinamiento " lo que he hecho ha sido ir a comprar previsiones para los días venideros. Y he cogido mi bolso con forma de nube porque hay que aprovechar el aquí y el ahora y no podía esperarme a la siguiente fiesta para utilizarlo.Me podía el " inquietamiento"  y afán de estrenar el bolso el cual no pude estrenar porque coincidió con el inicio del estado de alarma. Pero no pasa nada, he cogido mi bolso, mi hoja de declaración de responsabilidad de donde voy y venga " pa alante " . Lo cierto es que no me quedaba muy acorde el bolso con el chándal de terciopelo y un jersey negro de punto; me faltaban los botines de charol, pero estaba segura de que la gente no se iba a percatar de mi vestimenta ni tan siquiera de quien soy. Entre la mascarilla y el pelo que me va creciendo por segundos, imposible. Creo  es más fácil tropieces y te caigas con tanta parafernalia que alguien pueda reconocerte...

Cuando he llegado al hiper había una cola importante porque ahora antes de dejar pasar los carros los tienen que limpiar. Posteriormente,  coges unos guantes ( a saber que has tocado antes )  y en fin, piernas para que os quiero... para correr ahora no, a no ser que se te pueda ocurrir, como a mí,  correr en busca del líquido " limpiatodo " porque has entrado en cólera pensando que tu libreta es un posible foco de gérmenes. Y lo dejamos ahí...

Y entre una cosa y otra se me está pasando el tiempo y no compro... Y mientras pienso y no pienso reflexiono que mejor cuidarse así que me dirijo a la zona de frutería. La fruta parecen piezas de museo no dicen " cómeme " sino " frágil , no tocar " . Pues vaya, así está el tema . Cojo mi carro aún vacío pegando un giro de 360 º y me voy por donde he venido y en busca de los chocolates que en la misma entrada estaban. ¿ Tentador no ? Si mucho. Lo dicho.... Quédateencasa y Diosenladetodos .

miércoles, 8 de abril de 2020

Menú de un día...


¿ Qué tenemos hoy para comer ? 

Espárragos... Riquísimos. Y no, no he ido al campo a buscarlos. Básicamente porque estamos confinados aunque ahora al parecer si que es posible ir a los huertos a hacer " recaudación de la cosecha " , para quien la tenga evidentemente... Hay gustos para todo...

He leído por alguna parte algo así como " conseguirás mantener la línea debido a  las escasas calorías que aporta... ". Siempre no te comas los espárragos , una barra entera de pan y un huevo frito.

 Exquisito plato... ! Y un día es un día ! ¿ A quien le importan las calorías ? Disfrutemos el momento y nada más sin pensar en una cosa, ni en otra ni en nada más que no sea lo imprescindible. 

Y mañana más... 

Quien sabe, puede ser que hablemos de platos típicos regionales, del tiempo, o del inicio de la semana santa porque visto lo visto y como dijo Sócrates " sólo se que no se nada " . 

martes, 7 de abril de 2020

hora de tomar el café...




Good mornig, buenos días , bonjour...Es hora de tomar el café. Un poco tarde pero en fin, algunos días es mejor aparcar el reloj y no pensar en las horas , lugares ni momentos... Estoy " cansada " de leer en las distintas redes sociales que en el momento actual  no es posible que suceda que alguien pida un café y resulte que éste no esté de acorde a su agrado en sus preferencias más intrínsecas... Es lo que hay ... Siempre puedes experimentar en casa cosas novedosas.. ¿ Falta de imaginación ? Lo dudo...


 Suele suceder cuando vas a una cafetería, bar u otro similar, que la gente, llega a pedir cosas tan sofisticadas como:  Café con un poco de leche pero "sin leche  ", sin espuma,  nata desnatada ,etc,etc.

Es entonces cuando aparece la dependienta o dependiente de turno; con una también sofisticada bandeja multiforme y " multiorificiorme " , es decir con múltiples orificios cada cual para una causa. El azúcar, los chocolates, la cucharilla, " lugar para los sobrantes " etc ,etc. Y cuando ves semejante decoro , coges tu bolso , buscas un espejo y te das cuenta que sí, que tu maquillaje está perfectamente colocado y en simetría también a juego con dicha bandeja, con el local y con todo y te sientes aún más tú misma. Que ningún hombre se sienta ofendido al respecto, también puede ser que lleve su bolso y en su interior los objetos correspondientes que cada cual necesite y que no hemos venido aquí a analizar en este momento...

Pero que no cunda el pánico general, todo volverá a la normalidad y cuando podamos ir a las cafeterías, bares o similares, volveremos a ser ¿ nosotros mismos ? No , en absoluto, un poco mejor que eso. Más que nosotros mismos, un escalón por encima y con la cabeza bien alta porque en definitiva a este mundo... ¿ Sabemos a qué hemos venido ? A ser felices. Con café , con azúcar o sin él y si tiene que ser café descafeinado, pues también lo aceptamos. Una vez más nos quedaremos con la gran frase del Gran Campoamor que decía algo así como: " En este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira, todo es según del color del cristal con que se mira " ._

 Besos azucarados.

lunes, 6 de abril de 2020

En estos momentos...


En momentos como los actuales, con el silencio y la calma,  puedes reflexionar sobre infinidad de cosas. Por ejemplo; sobre la libertad: :

 Eres libre aunque pienses que estás encerrado entre cuatro paredes y no puedes salir. Libre para pensar, libre para actuar, libre para querer...

Libre para pensar: tus pensamientos puros te llevarán por el camino para actuar mejor en la vida.

Libre para querer: Nadie está obligado a querer a quien no quiera.

Libre para escoger a  tus amigos. Como dijo la gran Simone de Beauvoir :

Entre los individuos, la amistad nunca viene dada, sino que debe conquistarse indefinidamente

domingo, 5 de abril de 2020

Recordando unas palabras del Gran D.Miguel de Cervantes Saavedra...




" Sábete Sancho...todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas; porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca ". 

Las torrijas

  Me desperté repentinamente, miré la hora en el móvil, me giré la miré a ella y vi que aún dormía. Me levanté sigilosamente pero“ mis sigil...