Me despierto con el cantar de los pájaros; melodías diversas que, todas en una, dibujan un color particular en mi mente. Mi perro ronca pero su ronquido es ligero, a penas imperceptible. Me viene el recuerdo de aquella amiga que decía que su pareja se fue a dormir a otra cama porque ella roncaba. Sin palabras. A cualquier cosa llaman amor. Disculpas por escribir esto pero es que no puedo entenderlo, lo siento. Considero que si tú quieres a una persona, si sucede que ronca tu pareja, buscas la manera de que no lo sientas, como yo le dije, hay tapones. Y si es que se te han terminado todas las opciones pues no sé, te acercas a ella en otro momento del día pues,momentos para demostrar amor, en el día hay muchos, así es. Fuera la antigua teoría de la noche. Pero en fin, no hemos venido a analizar las vidas amorosas de nadie.
Hoy es domingo, un domingo cualquiera porque yo me mantengo al margen de fases de confinamiento, de horas ni de segundos. Estamos en el presente, con los pies en la tierra y todo se irá viendo. ¿ Alguien tiene alguna necesidad imperiosa de conocer qué es lo que sucederá mañana ? Yo no porque el mañana no existe y el ayer tampoco porque ya pasó y me quedo con lo que pasa ahora mismo. Escribo , observo a mi perro, escucho los pájaros... Me asomo a la ventana y llueve. Es un día de los que a mi me encantan. Está bien el sol pero con moderación. Los extremos nunca fueron buenos para nada . Feliz domingo,feliz vida.
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