martes, 2 de junio de 2020

Un día en el supermercado


Al salir de casa alguien a lo lejos  vociferó... Asun! ¿Pero a dónde vas tan peripuesta?

Cogí mi bolso en forma de nube y me dispuse a vivir el presente y Dios en casa de todos como decía mi abuelo. Respondí a Asun (mi vecina se llama como yo), con el mismo tono con el que ella se había dirigido a mí y continué mi camino destino el supermercado. Al llegar al parking del súper observé que los coches circulaban cual caballo alado fuesen y se iban amontonando en diversas posiciones y formando formas obtusas ( valga la redundancia) ... Así que sin más, decidí aparcar mi coche en oblicuo comiéndome varias rayas para acabar besando finalmente una señal que decía " prohibido aparcar los lunes, miércoles, viernes y sábados en horario ininterrumpido " ...  Me quedé pensativa y cabizbaja intentando descifrar tal acertijo pero como era indescifrable continué el camino dirección mi propósito primitivo. Al llegar a la puerta del edificio un reguero de carros armados con lanzas, escudos y otros objetos varios vi desfilar como si de un combate se tratase. Pensé que demasiado temprano para hacer la guerra así que volví hacia mi vehículo pensando en llamar a mi marido y decirle que se me había complicado la tarde y que si acaso si él tenía más tiempo mañana que fuera él a hacer la compra. 

- Cariño- Respondió con voz obtusa... Mañana es festivo en todo el país... - . Durante cinco segundos me quedé absorta pensando que no sabía que era peor si estar en medio de una batalla campal en casa oyendo quejas porque no había Coca-Cola o por el contrario " echarme una manta a la cabeza " y volver al súper y... sálvese quien pueda...


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