
Al salir de casa alguien a lo lejos vociferó... Asun! ¿Pero
a dónde vas tan peripuesta?
Cogí mi bolso en forma de nube y me
dispuse a vivir el presente y Dios en casa de todos como decía mi abuelo.
Respondí a Asun (mi vecina se llama como yo), con el mismo tono con el que ella
se había dirigido a mí y continué mi camino destino el supermercado. Al llegar
al parking del súper observé que los coches circulaban cual caballo alado
fuesen y se iban amontonando en diversas posiciones y formando formas obtusas (
valga la redundancia) ... Así que sin más, decidí aparcar mi coche en oblicuo
comiéndome varias rayas para acabar besando finalmente una señal que decía
" prohibido aparcar los lunes, miércoles, viernes y sábados en horario
ininterrumpido " ... Me quedé pensativa y cabizbaja intentando
descifrar tal acertijo pero como era indescifrable continué el camino dirección
mi propósito primitivo. Al llegar a la puerta del edificio un reguero de carros
armados con lanzas, escudos y otros objetos varios vi desfilar como si de un
combate se tratase. Pensé que demasiado temprano para hacer la guerra así que
volví hacia mi vehículo pensando en llamar a mi marido y decirle que se me
había complicado la tarde y que si acaso si él tenía más tiempo mañana que
fuera él a hacer la compra.
- Cariño- Respondió con voz obtusa...
Mañana es festivo en todo el país... - . Durante cinco segundos me quedé
absorta pensando que no sabía que era peor si estar en medio de una batalla
campal en casa oyendo quejas porque no había Coca-Cola o por el contrario
" echarme una manta a la cabeza " y volver al súper y... sálvese quien
pueda...
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