jueves, 19 de noviembre de 2020

19 de noviembre

 


19 de noviembre._

Y pasan los días y las horas y los minutos y segundos…y a pesar de que puedan sonar contradictorias mis palabras, yo continúo en el mismo lugar; donde no existe ni el espacio ni el  tiempo…

Son las 20:38, he terminado de cenar y acompañada del silencio he salido al patio de la casa  y me he sentado en las escaleras a observar mi entorno. A mi derecha, un par de carteles iluminados por un foco casi apagado al igual que los lugares que indica: “Palacio d’or “hacia la izquierda y campos de fútbol hacia la derecha. Ninguno de los dos tiene luz ni tan siquiera oro… Para oro, la hermosa luna que hoy y siempre nos acompaña porque aunque haya nubes, ella suele dejarse ver siempre por algún lugar del infinito cielo... Ella es mágica como no puede ser de otra manera, incondicional, además de puntual y precisa. Si la especie humana fuese un poco como la luna, posiblemente el mundo sería algo distinto. Pero tampoco he venido yo a cambiar el mundo aunque si a contribuir a que mejore un poquito. Lo justo y necesario…

El perro duerme feliz y los pocos vecinos del entorno respiran en silencio… Y la magia continúa…

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