miércoles, 10 de febrero de 2021

Las chicas Seri

 

Tuve una intuición.  Me acerqué a mi perro y le susurré al oído que era el momento de volver a empezar. La situación de pobreza era global y se tenía que erradicar. Pandemias, catástrofes y un sinfín de acontecimientos concatenados y sin límite…

 Mi teléfono sonó. Después de muchos años tenía una oportunidad;  me ofrecieron un puesto de encajadora de cítricos. Y fui la persona más feliz del mundo con el puesto y con “las chicas Seri “, unas compañeras especiales.

Una tarde mientras recolocaba las naranjas en su caja, algo se deslizó entre los cítricos alcanzando mi mano. ¿Cómo un anillo de diamantes  de incalculable valor pudo llegar hasta allí? El abogado dijo que era mío.  Lo vendí y junto con las compañeras creamos una asociación para ayudar a niños huérfanos. Hoy las chicas Seri continúan brillando más que el anillo de marras…Y el abogado colgó su toga…

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