Me encanta viajar los días de lluvia...

Hoy tenía que pasar la ITV al coche y ayer consulté con " el negrito " , mi perro, que si limpiar los faros con amoníaco efecto jabón sería una buena idea. Él giró la cabeza, no sé si pensando " pero que me estás contando o vale haz lo que te de la gana porque es lo que haces siempre " . Y eso hice, lo que me dijo " la intuición " y los faros quedaron con un brillo galáctico que, junto con la lluvia de levante de esta mañana , han quedado como nuevos. Adiós toallitas mágicas, abrillantadores o pulidores. Y al llegar al sitio para pasar la revisión, se ha acercado a mí una chica con acento ruso y los ojos idénticos a los míos para pedirme la documentación de mi vehículo. En ese instante he sabido que sería un gran día, éste y todos los días de mi vida... Y no por ver a la chica rusa de ojos azules, etc,etc..ya que mi mente en cuestión de segundos se ha transportado a otro lugar distinto a ese. Porque la vida es eso, en instantes fugaces suceden grandes cosas... Eso es la felicidad. Y no es un sueño...
... Y la música continua
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