Empieza a esconderse el sol. Quedan pocos minutos para marcharme y antes de que eso suceda, decido dar una vuelta por el recinto porque tengo un pequeño presentimiento. Observo las nubes, el agua cristalina y a unas aves de naturaleza incierta. Los pájaros zarandean el agua, beben, se divierten y prosiguen su camino. Yo también continúo con el mío y cuando estoy a punto de finalizar el recorrido, mi vista se topa con un pequeño y circular objeto, una pulsera. Posiblemente alguien debió dejarla olvidada entre la fina y sedosa hierba... La recojo y la introduzco en la caja de objetos perdidos junto con el resto de enseres varios en espera de que algún día alguien pueda recordar que alguna vez formó parte de su vida...
Y donde no existe ni el espacio ni el tiempo, un conjunto de margaritas caprichosas se han agrupado formando un círculo perfecto . Ni trazado con un compás podría rozar tanta perfección. Sería magnífico poder entender su lenguaje , saber si pueden sentir o padecer ..Saber si pueden soñar o imaginar o tal vez si son capaces de amar...
Feliz noche, feliz vida

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