Me puse mi camiseta rosa sin pensar en nada más y me fui a la fiesta de cumpleaños de la sobrina de la persona que fue mi pareja durante casi nueve años ... Al llegar al lugar comprobé que las palabras de mi hijo eran ciertas... mamá hay mucha gente que no conozco, y si, así era. Primera sorpresa mía fue que " la cumpleañera " llevaba un bañador rosa, su madre una camiseta rosa y yo idem. Si lo hubiera hecho con esa intención probablemente no me hubiera salido igual. Tras felicitar a la niña en cuestión me acerqué a la mesa donde estaban los desconocidos y los conocidos también pero a su vez desconocidos, "entaulados " al cobijo de una carpa blanca que les protegía del sol y calor extremos...Curiosidades de la vida, unos metros más para allá está la piscina municipal con una excelente terraza... pero... por cosas del cov-19 ( esto ahora sirve de excusa para todo en plan, tápate por la noche no vaya a venir el cov-19 por la ventana) ; está cerrada a cal y canto y solamente operativa la piscina a medio gas porque hay horarios , citas previas y un largo etcétera para pensar tres veces si ir o quedarse en casa en modo " sauna " porque como siempre, todo está en tu mente para sentirte bien o mal.Y volviendo a " la mesa " porque me salgo del camino sin quererlo o queriendo, quien sabe...Yo me añadí al grupo como no podía ser menos pues una vez allí no iba a marcharme. Cual fue mi sorpresa cuando al observar los diversos objetos de la mesa en cuestión también eran rosas. Los platos, las cucharillas, el mantel. Quien te ha visto y quien te ve. A ti no, a mi tampoco . Esto me lo digo yo a mi misma pensando en el infinito... Y como no podía ser menos pues en las fiestas de cumpleaños siempre hay sorpresas y más sorpresas... La siguiente fue que una de las chicas desconocidas se puso a hacernos fotos a aquellos quienes estábamos " entaulados " . Y venga fotos y más fotos... Me sentí como alguien importante dentro de mi importancia misma. Cosas casi inexplicables. Todo se tiene que decir, la cumpleañera, los demás niños junto con el sinfín de trastos de antes y post-celebración estaban en la piscina. ¿ Que qué piscina ? Pues la de la casa misma porque quien no se conforma es porque no quiere y yo pues me conformo porque para quejarte ya hay otros como mi hijo es único cuando me dijo " mamá yo ya he ido al cumpleaños he felicitado a la niña y me he ido ". Este hijo mío , único también como él solo pero en fin, es lo que es y yo orgullosa de él a pesar de momentos de debilidades propios de él y de cualquier ser humano. Y hasta aquí porque ahora me toca seguir " currando " en busca de una tarjeta de piscina porque esto es más común en verano. Lo raro sería ir en busca de un forro polar porque ya ni en el Pirineo hace frío... Feliz día y feliz vida !

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