Y una vez en el interior de la sala de plenos, reuniones y otros varios, una señora muy atenta me dijo : -Tome asiento y espérese aquí que ahora vendrá mi compañera a atenderla. Y eso hice, esperar a que llegase la señora en cuestión. Y entre espera y espera, como no, empecé a observar mi entorno. Las paredes estaban abrigadas con diversos cuadros de motivos también diversos sin conexión aparente, como escogidos al azar o sobrantes de algún otro lugar , quien puede saberlo... Y en un rincón, un recipiente con una planta artificial semi-vestida con mustias flores y con la mirada hacia unos grandes ventanales pidiendo auxilio... Pero nadie parecía escucharla ni cuanto menos entenderla posiblemente, desde hacía muchísimo tiempo...
Cerré los ojos durante unos instantes y respiré hondo y cuando quise darme cuenta tenía allí a la " nueva señora " que, para sorpresa mía, parecía la misma señora que me invitó a tomar asiento... Pero no, no era la misma persona, eso sólo fue una simple percepción mía. Su voz, su rostro y sus manos eran diferentes. De sus manos emanaron como si de tal cascada se tratase, una multitud de papeles garabateados con distintas letras y colores , quedando aquel rincón de aquella infinita mesa asediado por ese maremagnum de letras , nombres comunes y propios, lugares, circunstancias, en definitiva, experiencias de vida... La mujer, un poco aturullada con tanto papel pero en definitiva ninguno, se dispuso a buscar mi DNI que , bailaba al
ritmo de aquel divertido folklore de palabras , música y verso...
ritmo de aquel divertido folklore de palabras , música y verso...
Y donde no existe el espacio ni el tiempo, se respira el silencio, la música continúa...

No hay comentarios:
Publicar un comentario