Que bonito es vivir en una casa rural y despertarse y escuchar los pajarillos y sentir el aire fresco de los últimos días de primavera..Hasta que de repente un sonido estridente de taladradora -perforadora- empieza a traspasar tu cráneo. En ese momento no sabes si es obra del espíritu santo o de quien y te asomas a la ventana y ves a unos operarios desayunando en tu puerta porque son las 10:00 y han parado a desayunar. Probablemente continuarán taladrando la acera con la idea de encontrar el núcleo de la tierra porque cierto es que hace días ya empezaron con esta obra de " dimensiones desconocidas "... Es lo que tiene la vida pero como siempre pensando en positivo. Una vez más cojo mis bártulos y me voy del pueblo a otro pueblo. ¿ Será por pueblos ? Esto lo decía también mi padre pero lo cierto es que nunca salió del suyo. Ya lo he hecho yo por él porque si no sales está claro que no ves mundo. Y en un pueblo pequeño pues el mundo es reducido como ya hemos comentado en otras ocasiones así que seguimos viendo otros...Y como dice una buena amiga y sin decir nombres y apellidos, el Penedés tiene mucho para ver. Y como continúo en modo " Virus on fire " pues estoy perfectamente, ahora y siempre. Voy a tomarme mi café antes de que se enfríe para continuar mi camino que es como corresponde y no de otra manera.
" Vivir no es sólo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir, y no dormir sin soñar. Descansar, es empezar a morir " Gregorio Marañón
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Las torrijas
Me desperté repentinamente, miré la hora en el móvil, me giré la miré a ella y vi que aún dormía. Me levanté sigilosamente pero“ mis sigil...
-
Esta frase viene de unos versos de Ramón de Campoamor (1817-1901) incluidos en su poema de 1846 “Las dos linternas” (Perteneciente a su ob...
-
El mundo de Cristina (1948). Andrew Wyeth. Temple sobre tabla. 82 cm x 121 cm. Moma. Nueva York, Estados Unidos. El Mundo de Cristina e...
No hay comentarios:
Publicar un comentario